Post de prueba


Escribir desde los bordes:

¿Será posible dramaturgia para teatro expandido?

 

Luis Saez, editor/autor

"Lo que está fuera del escenario también puede ser escena. Lo que no se dice, también puede ser texto. La dramaturgia ya no es un plano: es un campo de energías latentes." Maru - Chat GPT


 

Introducción: Cuando la dramaturgia se desborda

Antes de avanzar, es necesario advertir que no existe aún una teoría consolidada sobre dramaturgia para teatro expandido. Existen, sñi, presunciones, avances a tientas, pero todo lo estable que se puede aavanzar en un territorio precario, o más bien un campo en ebullición o suerte de big bang creativo que sigue generando formas, desbordes, interrogantes. Su propia naturaleza lo vuelve refractario a los marcos cerrados. Y tal vez ahi radique su principal signo de identidad.  Lo expandido no se deja encerrar.

Por eso, más que ofrecer respuestas, este ensayo se propone como una cartografía en construcción. Preguntarse por una dramaturgia posible en este contexto es, en rigor, preguntarse qué formas de escritura pueden acompañar o provocar experiencias escénicas que ya no responden a los antiguos pactos.

¿Qué clase de dramaturgia habría que diseñar para insertarse en la praxis del teatro expandido? ¿Cómo escribir en un espacio que aún no ha terminado de nacer? ¿O incluso para re-diseñar espacios o formas que nunca terminan de hacerlo? Tal vez, precisamente por eso, escribir se vuelva una forma de invocar conceptos y reformular otros.

El concepto de "dramaturgia" que heredamos de siglos de práctica teatral está siendo interpelado por un nuevo paradigma: el del teatro expandido. No se trata simplemente de una estética o una técnica, sino de una transformación radical del territorio escénico. La dramaturgia, entendida tradicionalmente como la arquitectura textual de una obra, se ve ahora desbordada por formas que incluyen lo digital, lo sensorial, lo inmersivo, lo performático y lo transmedial.

Este texto se propone pensar una dramaturgia para teatro expandido, no como una subcategoría de lo existente, sino como una mutación profunda, que pone en crisis no solo la escritura, sino también los conceptos de representación, estructura, personaje y narración. ¿Estamos aún escribiendo teatro? ¿O estamos diagramando experiencias, arquitecturas de sentido, coreografías del dato y el deseo?

 

Antecedentes: herencias de la ruptura

El teatro expandido hereda y a la vez subvierte varios movimientos previos:

  • El teatro posdramático, tal como lo formuló Hans-Thies Lehmann, marcó una ruptura con la centralidad del texto. En su lugar, propuso una escena como acontecimiento, fragmentada, simultánea, donde la palabra se volvía uno más entre muchos signos.
  • El teatro invisible de Augusto Boal propuso la disolución del límite entre ficción y realidad, escena y calle, actor y espectador.

Estas formas ya erosionaban los bordes del teatro. El teatro expandido retoma esa energía y la impulsa hacia un nuevo umbral: el de la desmaterialización, la tecnologización, la multiplicidad de planos y tiempos.

 

Conceptos en crisis (o en mutación)

Uno de los efectos más radicales del teatro expandido es la transformación —o directamente la disolución— de ciertos conceptos que han estructurado durante siglos la práctica escénica. Aquí no hablamos de una simple variación estética, sino de un cambio de fondo en las narrativas escénicas. Las categorías que antes organizaban el hecho teatral se ven desplazadas, reformuladas o multiplicadas.

Representación

El pacto tradicional —un actor que representa a un otro en un espacio ficcional frente a un público— se fragmenta. La escena puede construirse a través de proyecciones, voces remotas, cuerpos mediatizados o incluso presencias no humanas. Lo representacional ya no es el único modo de convocar sentido.

Estructura dramática

Del paradigma aristotélico al posdrama, y de allí a la estructura expandida: la progresión narrativa cede ante lógicas de montaje, deriva, simultaneidad o archivo. La idea de "estructura" se ve reemplazada por la de "dispositivo en mutación".

Narrativa

El teatro expandido descompone la narrativa lineal. En lugar de una historia contada de principio a fin, aparecen fragmentos, pistas, retazos que el espectador debe reconstruir. A veces, lo que se ofrece no es un relato, sino una constelación de estímulos que remiten a múltiples sentidos posibles.

Personaje

El personaje deja de ser una entidad coherente con psicología propia. Puede ser un cuerpo sin identidad fija, una voz intervenida, un testimonio documentado, una figura residual o incluso el propio espectador en tanto agente que activa la obra.

Tiempo y espacio

El aquí y ahora del convivio se ve alterado. La escena puede desarrollarse en múltiples planos, en tiempo real o diferido, con componentes digitales, remotos o geolocalizados. La dramaturgia debe poder escribir ese tiempo expandido y esos espacios coexistentes.

En todos los casos, el teatro expandido nos obliga a reconsiderar los fundamentos mismos de la escena. Y por eso, cualquier dramaturgia que intente acompañarlo deberá asumir también una reconfiguración profunda del lenguaje, la forma y el modo de pensar lo escénico.

 

Cartografía de casos: ejemplos de dramaturgia expandida

Lola Arias (Argentina)

  • Obra clave: Campo minado
  • Expansión: Híbrido entre teatro documental, audiovisual e instalación. Excombatientes reales comparten escena desde distintos soportes.
  • Aporta: Dramaturgia del archivo, multiplicación de formatos, testimonio como estructura narrativa.

Rimini Protokoll (Alemania)

  • Obras clave: Remote X, Situation Rooms, Nachlass
  • Expansión: Transdramaturgias urbanas, experiencias interactivas con geolocalización, interfaces digitales.
  • Aportan: Escritura distribuida, inmersión auditiva, roles participativos del espectador.

Enrique Vargas / Teatro de los Sentidos (Colombia - Internacional)

  • Obras clave: La memoria del vino, El hilo de Ariadna
  • Expansión: Espacios laberínticos, inmersión sensorial, dramaturgia escrita con olores, tacto, sonidos.
  • Aporta: Disolución de la palabra, cuerpo y emoción como materiales dramatúrgicos.

Mariano Pensotti (Argentina)

  • Obras clave: Cineastas, Cuando vuelva a casa voy a ser otro
  • Expansión: Escenas con simultaneidad audiovisual y teatral, escritura en vivo proyectada.
  • Aporta: Tensiones entre relato y dispositivo, dramaturgia como engranaje narrativo múltiple.

Joris Lacoste / Encyclopédie de la parole (Francia)

  • Obras clave: Suite n°2, La parole
  • Expansión: Composición escénica a partir de discursos reales, palabra como archivo sonoro.
  • Aporta: Escritura desde el sonido, desplazamiento del texto dramático hacia lo documental.

Marcelo Evelin (Brasil)

  • Obras clave: ai, ai, ai, A invenção da diferença
  • Expansión: Cuerpos en estado de vibración, escenas abstractas con alto impacto físico y sonoro.
  • Aporta: Dramaturgia del cuerpo como flujo, escenificación sin relato lineal.

 

Segunda parte: IA y teatro expandido, escrituras sin centro

Tanto el teatro expandido como la inteligencia artificial suponen una ruptura con los modelos tradicionales de producción dramatúrgica. Aunque emergen de territorios distintos, convergen en su capacidad de descentralizar la autoría, desestabilizar la linealidad y multiplicar los lenguajes en juego.

Aquí se impone una metáfora poderosa, recogida en el célebre ensayo de Borges La esfera de Pascal. Allí se evoca una imagen ancestral, sostenida a lo largo de los siglos: una esfera cuyo centro está en todas partes y cuya circunferencia en ninguna. Para la teología medieval, esa figura simbolizaba a Dios. Pero hoy podríamos asumirla —tentativamente— como una representación estructural del teatro expandido: una forma sin centro único ni borde fijo, en perpetua mutación, donde cada nodo de sentido puede funcionar como núcleo.

"Dios es una esfera inteligible, cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna"

 (Alanus de Insulis)

La dramaturgia que nace de esta forma de pensamiento ya no obedece a un punto de origen ni a una progresión lineal. Como ocurre en ciertas redes neuronales o en estructuras de IA generativa, el sentido emerge por conexiones múltiples, por activaciones contextuales. Es un entramado, no un trayecto.

La IA no reemplaza al dramaturgo: lo descentra, lo convoca a escribir en un territorio expandido, donde la palabra es apenas una de las energías en juego. Igual que el teatro expandido, la IA no opera desde un solo punto de emisión, sino desde un campo dinámico de activaciones posibles, donde la dramaturgia ya no es un guion, sino un mapa de relaciones abiertas.

La esfera sin centro único ni circunferencia definida nos ofrece, entonces, una forma metafísica y estructural para pensar esta dramaturgia del siglo XXI. En esta línea, podríamos hablar también de una estructura dinámica —en un sentido nuevo, más próximo al que propone Mauricio Kartún—: una estructura que no se presenta como rígida ni cerrada, sino como una red de tensiones que se reorganiza a medida que avanza la experiencia.

Ya no hay una estructura fija desde el inicio: hay una consigna en movimiento, que puede mutar por efecto de la deriva, la interacción, la intervención del espectador o incluso del entorno técnico. A diferencia del uso que hace la teoría actancial de Greimas del término, esta estructura dinámica no responde a roles fijos ni secuencias estables, sino a trayectos imprevisibles que se reconfiguran sin cesar.

Así como la esfera puede contener todo sin definirse por sus límites, esta dramaturgia dinámica permite que cada punto de acceso sea un centro posible: una entrada válida, una clave para rearmar el relato, aunque éste nunca se cierre del todo.

 

Conclusión (tentativa) :  Escribir sin centro

No estamos proponiendo una "nueva forma" de dramaturgia. Estamos, más bien, cuestionando el centro mismo de lo que llamamos dramaturgia.

La dramaturgia para teatro expandido no se articula como relato cerrado ni como partitura única. Es un sistema abierto, un mapa vibrante de relaciones que se activan, se interrumpen, se recombinan. Escribir para esta escena es aceptar que no hay garantía de origen ni promesa de clausura.

Es una dramaturgia que no se define por su linealidad ni por su estabilidad, sino por su capacidad de operar como zona de contacto entre cuerpos, datos, entornos, tecnologías, memorias. Lo central ya no está en el centro. Está en todas partes y en ninguna.

Así, escribir se convierte en un acto de orquestación móvil, más parecido a trazar constelaciones que a edificar estructuras. Lo dramático persiste, sí, pero en forma de pulso, de relámpago, de eco.

Esta dramaturgia —nómade, intermitente, porosa— es quizá la única posible para un teatro que ya no cabe en sí mismo.

 

Nota final para lectores errantes

Este texto no busca definir, sino abrir. No pretende imponer una teoría, sino dejar vibrar las preguntas. Si algo de lo leído te incomoda, te resuena, te invita a pensar de otro modo, entonces ha cumplido su cometido.

Aquí no hay un manual, ni un manifiesto definitivo. Hay un intento de nombrar lo que aún no se deja atrapar del todo. Lo expandido se nombra desde los bordes, desde los pliegues, desde lo que aún no tiene forma. Por eso, cada lectura es también una reescritura.

A quienes lleguen hasta aquí, les agradezco el desvío. Y les dejo, como quien deja una semilla en la arena, esta invitación: seguir escribiendo teatro, incluso cuando ya no sepamos del todo qué es.

 

Lecturas recomendadas:

  • Hans-Thies Lehmann, Teatro posdramático
  • Augusto Boal, Teatro del oprimido
  • Jorge Dubatti, Filosofía del convivio y textos sobre tecnovivio
  • Mauricio Kartún, entrevistas y ensayos sobre poética del biodrama y estructura dinámica
  • Rimini Protokoll, archivos de sus proyectos en línea
  • Lola Arias, Mi vida después y Campo minado (libro y documental)
  • Richard Schechner, Performance Theory
  • Gilles Deleuze y Félix Guattari, Mil mesetas (rizoma, cartografía, máquina de guerra)

Estas lecturas no forman un canon, sino un conjunto de umbrales posibles. Leerlas no es adoptar un marco, sino ensayar formas de habitar lo expandido.

Nota: Este mapa de casos puede ampliarse con otros ejemplos de artistas emergentes o locales. Se invita a quienes lean este blog a sugerir nuevas voces que también estén explorando formas de dramaturgia expandida. Cada nueva aparición puede seguir trazando el borde movedizo de esta práctica que, por ahora, decidimos seguir llamando teatro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LS

 

 

 

 

 

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